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lunes, 23 de abril de 2012

10k de Madrid

22 de abril de 2012:

No estoy todavía para correr maratones. A duras penas acababa la Media de Madrid, veinte días antes, con una marca de 2h06’, es decir, a ritmo medio de 6 min/km. Así que para no perderme el ambiente de la Maratón, aproveché que se organiza una de 10 km que sale en paralelo a la grande hasta la calle Padre Damián, justo , en donde los maratonianos siguen hacia Alberto Alcocer, para luego retomar Castellana para arriba.

En ese punto, los diezmileros tiramos hacia el sur, dirección parque de El Retiro. Hasta ese punto había ido despacito, intentando no bajar de 5’:45’’ el kilómetro, pero justo al llegar a la Plaza de los Sagrados Corazones, nos encontramos con la cuesta de Concha Espina. Si, la misma de la salida de la San Silvestre. Ahí bajo el ritmo casi a 6’:30’’ animándome solamente con la vista de los corredores que bajaban de vuelta la susodicha cuesta. Y a partir de ese punto de inflexión, todo cuesta abajo.

sábado, 14 de mayo de 2011

El evento del día (corre por la esclerosis múltiple)



Llevo cosa de tres semanas arrastrando una ciática del piramidal que si no atajo rápidamente, me va a acabar atajando a mí, pero por tratarse de esta carrera, hice de tripas corazón, me propuse no correr deprisa y allí que me fui.

El recorrido empieza siendo llano y en el kilómetro 1,25 hay un repecho de estos que hay que apretar los dientes y tirar para arriba esperando que acabe pronto. Por lo visto, es lo que llaman la cuesta del teleférico. Son como 500 m de sufrimiento, que se pasan prontito y que te recompensan con las vistas que hay desde ahí arriba.

lunes, 21 de junio de 2010

Norte vs. Sur

Y una vez más, la carrera Norte vs. Sur. Esta vez me apunté por el sur, más que nada por el color de la camiseta. La del norte era amarilla y en verano, se pegarán todos los mosquitos.

Aquí estamos los colegas foreros, Gata Veloz,Tomealjas y yo, minutos antes de la carrera; yo con cierta cara de "empanao", dicho sea de paso.

Bien, esta carrera, para el que no la haya hecho nunca, es una buena forma de iniciarse en los 10 Km, en tanto que una buena parte del recorrido es cuesta abajo, a excepción de algún repecho en Pío XII, Serrano y poco más, y la temida cuesta del Ángel Caído (Paseo de Fermín Nuñez) en el Parque de El Retiro.

Este es el segundo año que la corro y la marca casi igual que el año pasado, 50:04. El año pasado hice 49:55. En fin... sigo abonado a los 50 (o más) en 10.000m, con un ritmo medio de 5'/km. ¡Qué le vamos a hacer! Mira que me esfuerzo, pero nada... Tendré que cambiar los entrenamientos y aumentar la velocidad, aunque sea en trayectos mucho más cortos.

Mientras no consiga mantener el ritmo de 4:30 durante un buen rato, no hacemos nada. Pero bueno, así tengo otro reto más. No sé si lo conseguiré... pero por intentarlo que no quede.

martes, 1 de junio de 2010

La de Liberty Seguros, versión 2010

Había quedado con gente del Foro de Atletismo, justo bajo la “pedrola” de la Plaza de Felipe II. Un buen sitio para quedar, si no hubiera sido porque otras 400 personas decidieron hacer lo mismo… En fin, la idea fue mía. Por suerte, me encontré con “Gata Veloz” en seguida y al ratillo apareció “Tomypeck” (es que la gente de los foros suele usar nicks cuanto menos curiosos). Tomypeck había quedado con más gente del curro y se tuvo que ir, pero al ratillo apareció Tomealjas con su sobrino.

Había alguno más que iría a la carrera pero que con el gentío acabó sin encontrarnos, como “letrapi” y “Lennon_ab”. Bueno, hay muuuuuuchas carreras. (Cada vez más, de hecho).
Ahí estuvimos intercambiando impresiones, comentando el calorcito que íbamos a pasar y nada, nos dirigimos hacia el mogollón de salida. Con tanta gente, era fácil que nos perdiéramos de vista antes de empezar, y así se lo dije a mis colegas, deseándoles a todos buena carrera.

Empieza con una buena cuesta abajo, saliendo desde Goya hasta coger Castellana, en donde se cambian las tornas y la cuesta se hace hacia arriba. Como siempre, salí estupendamente. Mantuve un ritmo de 4:40 hasta el kilómetro 4, más o menos, pero de ahí hasta el 6, fui disminuyendo el ritmo paulatinamente. Justo pasando el kilómetro 5 se llega al Bernabeu y pasando la Plaza de los Sagrados Corazones, Concha Espina en dirección Príncipe de Vergara, que es una buena cuesta, con el agravante de tener el sol de frente y un calor que no veas.

Y llego a Príncipe de Vergara. Llevo perdidos más de dos minutos para hacer los 50 deseados, por lo que o corro al ritmo de 4 minutos el km durante otros dos minutos, cosa que me hubiera dejado para el arrastre, o me limito a intentar no perder más tiempo, y si acaso arañar algunos segundos en la cuesta abajo que va desde la Plaza de Cataluña hasta el cruce con López de Hoyos. Luego sigue la cuesta, pero ya menos inclinada.

Y así llego a Goya, en donde los últimos 300 me de carrera, más o menos, son de dolorosa cuesta y sol de frente otra vez. A unos 200 m de la meta pego tirón (no sé para qué, pero bueno) y llego sprintando para hacer una marca a la que parezco haberme abonado: 52:44.

martes, 25 de mayo de 2010

Africa Vive

¡Vaya carrerita! No es que estuviera mal, ni mucho menos, que como carrera me ha parecido estupenda. Lo malo... la pedazo de cuesta entre el kilómetro 2 y el 3 que me hizo perder minuto y pico, que acumulado a otro pico, hizo que no superase mi marca de los 50 minutos. En fin...

Había quedado allí con María para recoger los dorsales y el chip sobre las 09:00 más o menos. Nos encontramos enseguida. La verdad es que da gusto cuando vas a una carrera no masificada. Y eso que en ésta también había gente, pero ni mucho menos del orden de las últimas a las que había asistido este año.

El principio de la carrera era en cuesta, pero una cuesta moderada. Me había hecho hasta una estrategia de empezar a 5:15 durante los 3 primeros km, luego recuperar tiempo en la bajada, yendo a unos 4:30 y del kilómetro 6 al final, continuar en torno a 5 min/km. Pues bien, empecé más rápido de lo planificado, yendo entorno a 4:50. Dejé a María un ratillo atrás.

En el km 2 y algo ¡cuestón! Empiezo bien, pero a mí las cuestas me matan... en un minuto me alcanza María de nuevo y vamos subiendo juntos. Ahí veo que la estrategia de los 5:15 o 5:20 min/km se evapora, ya que íbamos entre 5:40 y 5:30, e incluso en algún momento más lentos, y con las pulsaciones a 170 (que para mí es muuuuucho).

En lo alto de la cuesta le digo a María que siga a su ritmo, que ya voy yo detrás. Al cabo de un par de minutos, ya me encontraba mejor y aproveché la cuesta abajo para ver si recuperaba el tiempo perdido. Pero nada, no había forma de correr por debajo del ritmo de 5 min/km.

Por el kilómetro 7 ya iba fundidillo, pero aún así seguía en mi empeño de no bajar el ritmo. Me crucé con
Martin Fiz (y con los morenos que también competían), porque había una parte del recorrido que era de ida y vuelta, y nada, cuando pasaba Martín todo el mundo aplaudía y le animaba.

Lo que no conseguí fue alcanzar de nuevo a María. Intenté meter caña, entre el km 8 y el 9, pero me quedé sin fuerzas.

He de decir, que aunque un poco durilla, es una carrera muy bonita. Merece la pena correr por la Casa de Campo. Eso sí, hizo bastante calor. Debíamos rondar los 25 grados a las 10:00h que era la hora de salida.

Al final ella hizo 51'05'' , y yo 52:32. Otra vez será... (mira que se me resiste lo de bajar de 50').

lunes, 22 de febrero de 2010

Corre por una Sonrisa: 21-02-2010 (Con barro hasta las cejas)


Pese a que el día anterior había sido estupendo, el domingo se levantó lloviendo. El típico día para, que si no te has apuntado a alguna carrera, quedarte en la cama durmiendo tranquilamente. Pero claro, ya que te has apuntado, hay que ir. ¡Qué menos! Y sobre todo, cuando uno ha convencido a su prima para que ir disfrazados: ¡ella de Batwoman y yo de Joker!

Llegamos al recinto ferial de Tres Cantos como una hora antes de la carrera. Íbamos con tiempo por eso de que no sabíamos donde estaba el Parque Central en donde se iba a celebrar ésta. Cogimos los dorsales y chips y a esperar.


Como un cuarto de hora antes del comienzo, ya salimos del coche. Más que lluvia, caía el típico "calabobos" de esos que parece que no moja, y al cabo de diez minutos estás chorreando. Nos hicieron la presentación con micrófono y todo (qué corte, menos mal que no nos conocía nadie... o casi nadie), y nada a la línea de salida. María se encontró con unos amigos, charlamos un poquillo, comentamos el resto de disfraces de la gente: unos iban de Drácula, otros de los Increibles, otro de preso, una chica de perrito, ... Y ¡arranca la prueba!


Nada más salir, una buena cuesta para que vayas entrando en calor. Al llegar a arriba, a la pobre María le da flato... si es que eso de tomar levadura de cerveza antes de una carrera no debe ser nada sano. Pero bueno, ahí siguió como una jabata aguantando cuesta arriba, cuesta abajo, escaleras, barrizales... Al cabo de un kilómetro empiezan ya los obstáculos (no recuerdo el orden exacto de los mismos):


- Pasar unas ruedas de coche puestas en el suelo,
- Subir un terraplén ayudándote de unas cuerdas,
- Saltar por unos contenedores (creo que eran ocho), entrando y saliendo de los mismos,
- Pasar por unos tubos a gatas o reptando, como si fueran un túnel,
- Pasar reptando por debajo de unos alambres,
- Pasar a través de unas cuerdas trenzadas entre los árboles, como si fueran una tela de araña,
- Saltar unas vallas de distintas alturas,
- Cruzar el lago, supuestamente por encima de las barcas que había en el embarcadero: aquí nos rajamos y cruzamos por el agua, que nos llegaba a las rodillas y estaba congelada.

Y ya, llegando a la meta:

-Saltar por encima de un rulo de plástico de un metro sesenta de altura, más o menos,
- Arrastranos por el barro por debajo de unas cuerdas

y lo peor de todo,


- Saltar un muro de unos tres metros, supuestamente ayudándote de cuerdas, pero que en realidad nos ayudaron dos chicos muy majetes de la organización, sin cuya colaboración la cosa hubiera sido muuuucho más complicada.

¡Y llegamos!


¡Peor que en la mili! En la mili no hubo un sólo día que acabásemos de barro hasta las orejas, ni que corriésemos 10 km de obstáculos, subiendo y bajando lomas. Sí recuerdo que hiciéramos algún ejercicio de esos de arrastrarse por el suelo reptando, alguna carrerilla de 5 km, que dirigían los alférez, mientras que los sargentos se quedaban echando un pitillín en la cantina y poco más. Pero nada como esto...



Vamos, que si añaden un par de cosillas más a la carrera y te hacen llevar un cetme, el año que viene la incluyen en las pruebas de acceso a La Legión, por lo menos... ;=)

jueves, 14 de enero de 2010

La del París 2010


Comienza la aventura cuando María... la gran instigadora de esto del correr, nos propone a Mamen y a mí correr la carrera del Trofeo París, que tiene dos versiones: 10 km y 5 km, que también denominan carrera de la mujer. Yo, sin pensármelo dos veces, me apunto y pocos días después convenzo a Mamen para hacerlo también. Mamen convence a no sé cuántas madres del colegio de los niños para correr con ella, y ahí que estuvimos. Un frío de pelarse pero, bueno, el cielo despejado, cosa rara en este lluvioso invierno. Así que nada, algo de calentamiento, algo de nervios... que si no nos encontramos los unos a los otros, que si las amigas de María están por no sé dónde y las madres del colegio, por otro no sé qué, y bueno, ahí estábamos. Algunos con algo de experiencia y otras estrenándose en esto de las populares, como Mamen, con sus N capas de ropa encima que luego acabarían a la cintura, pesando más de lo que parecía en un principio... y en alguna ocasión, muuuuucho más. Yo no estuve todo lo fino que quería, ya que había salido la noche anterior, y si bien, no bebí demasiado, alguna que otra copichuela cayó, a lo que hay que sumar que no dormí muy bien. Pero bueno, mantuve el ritmo de 5 y pico el km. haciendo otros 53' 02'', y llegando a la meta con María. A esto había que sumar que desde la San Silvestre no había salido un sólo día a correr por culpa de un lumbago pesadete que me mantuvo en reposo esos diez días. Pero bueno, todo son excusas... ¡Hay que bajar de 50' como sea! Y luego de 45'.

En resumen, una carrera bonita y cómoda. La organización de la misma muy buena y nada, el año que viene allí que estaremos de nuevo, esta vez con nuestros peques.