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miércoles, 4 de abril de 2012

Llegando a la meta (Media Maratón de Madrid 2012)





Una mañana estupenda. Un poquillo fresca a primera hora pero soleada y con tintes de hacer un día maravilloso. Habíamos quedado a las 09.00h en el “quinto pino”, es decir, en el pedazo de pino que preside el Paseo de Coches del parque de El Retiro, se suponía que para calentar. Al final, lo único que calentamos fue la lengua, a base de hablar, pero bueno; lo normal. Yo, además, tengo la costumbre de calentar sobre la marcha. Si hago demasiado calentamiento al principio, salgo ya cansado.



Había pasado una noche de perros, nervioso perdido, como si me estuviera jugando revalidar el título mundial o algo así. No me entiendo a mí mismo. El caso es que sobre las cuatro de la madrugada Mamen se despertó y recuerdo que le dije que todavía no me había dormido. No sé qué demonios le pasa a mi sistema nervioso, pero debe creerse que voy a competir contra los keniatas o algo así.

Mi intención no era otra que la de acabar sin caminar, dentro de un tiempo medianamente aceptable.

martes, 13 de abril de 2010

Medio Maratón de Madrid

Otra media, y van tres. Esta merece la pena correrla. Bueno, todas lo merecen. Hasta ahora, todas las que he corrido me han encantado. La de Getafe por ser la primera y porque además resulta bastante cómoda, por la planicie del recorrido. La de La Latina, por lo gustoso que es hacer parte del recorrido por la Casa de Campo y la de Madrid, pues porque es Madrid.Había quedado con mi amigo Fernando Acuña, con quien ya había corrido el año pasado cuando fuimos a Luena, y me había demostrado que pese a lo que fuma, el tío está en perfecta forma. La mañana estaba fresca, pero bueno, en cuanto empezamos a estirar, se fue pasando la sensación de frío. Luego nos fuimos adelantando para tomar una posición adecuada en la salida. Nos pusimos algo más adelante de la línea de 1:45, y casualmente me encontré con otro colega corredor, que conocía del foro de “Madrileños por el foro”, de “Foro Atletismo” que dicho sea de paso, he creado yo.

Nos dio tiempo a hablar apenas un minuto, y ¡salida! La verdad es que no oí el pistoletazo, supongo que por la cantidad de gente que había. Había oído que por encima de 11.000 personas.
Los primeros kilómetros muy bien. Fernando iba con una camiseta del Atleti, y muchos seguidores de dicho equipo que corrían con nosotros iban animándole. Se oyó también algún que otro comentario, procedente de alguno del Real Madrid, del estilo: “bueno, por lo menos no es del Barça”. (Nota: el día anterior, el Barça había ganado al Madrid en el Bernabeu). Incluso algún niño que estaba con la gente que repartía el agua en el km 5, también dijo algo.
Seguí el ritmo de Fernando, que de media viene corriendo a 5,2 min/km., hasta el kilómetro 7. Ahí empezaron a subirme las pulsaciones por encima de 160. Hasta ese momento había ido todo el rato a 155, pero un par de cuestecillas antes de llegar a Cuatro Caminos, hicieron que subieran y decidí aminorar un poco la marcha, por eso de no creerme capaz de terminar la carrera manteniendo dicho ritmo. Así que dejé que Fernando siguiera a su paso y yo fui recuperando mis habituales 150 ppm.
Al llegar a Plaza de Castilla, empieza la cuesta abajo por Mateo Inuria, hasta Pio XII, en donde hay un repecho de unos 300 o 400 m hasta Príncipe de Vergara. Y de ahí en adelante, Serrano, hasta llegar a la subidita justo antes de la embajada americana, y la consecutiva por Diego de León, hasta Príncipe de Vergara de nuevo. Y ahí, uno ya ve el Retiro (dónde está la meta). Aunque todavía quedan unos 7 km más, así que tampoco hay que excederse.
Por Menéndez Pelayo iba ya pendiente de ver a la family, pero nada. De repente oí ¡¡¡Joaquín!!! Era mi prima María con sus amigas, que estaban por allí animando al personal, ya que habían corrido la carrera de 5 Km, que había esa misma mañana en el Retiro.
Al llegar a la cuesta del Ángel Caído subí a ritmo de palomo cojo. Pero bueno. Una vez arriba ya quedan apenas 2 kilometrillos, que no son nada. Pude ver a Fernando en la parte del Paseo de Fermín Núñez que se divide en dos, haciendo un recorrido en forma de U. Y nada, directito a la meta. En donde tampoco vi a la family. Así que nada. Esta vez me he quedado sin fotos del evento. ¡Qué se le va a hacer!

Marca: 1h54 min. (Parece que estoy abonado a este tiempo). Fernando me sacó 4 minutos, haciendo 1h50 min, lo cual no está nada mal, teniendo en cuenta que era su primera carrera popular.

La nota dramática de la carrera fue el fallecimiento de un chico de 31 años, que se desvaneció al llegar a la meta, y que hace a uno recapacitar sobre la evidente conveniencia de hacerse los correspondientes chequeos médicos antes de enfrentarse a este tipo de pruebas, y que muchas veces pasamos por alto.



lunes, 1 de marzo de 2010

La Media de la Latina (otra media conseguida)


Y ya van dos...

Tuvimos, los que corrimos, la suerte de que la lluvia nos dio tregua y amaneció un día bastante soleado, con alguna que otra nubecilla, pero ni mucho menos amenazadora.


Como todas las vísperas de carreras, dormí mal. No sé porqué demonios me pongo nervioso. Ni que fuera a ganar algo, o a perder algo, que también podía ser. Aquí siempre se gana. Ganas la satisfacción de llegar a la meta, hagas la marca que hagas, que a fin de cuentas, como no voy a estar entre los tres primeros, me da igual prácticamente la que sea. Bueno, igual, igual, no. Todo hay que decirlo. Siempre esperas superarte a ti mismo, por esa extraña manía que tenemos los seres humanos de la autosuperación y esas cosas, sin la cual, por cierto, no se movería el mundo. O al menos, nuestro mundo.

Dejando divagaciones a parte, la carrera estuvo muy bien. El recorrido empieza en Aluche y va bajando en paralelo a la Carretera de Extremadura para llegar a la Casa de Campo, rodear el lago y volver. La bajada fenomenal, claro. Aún así, fui prudente pensando que todo lo que bajase, tendría luego que subirlo y si me esforzaba demasiado en la bajada, en la subida me quedaría sin fuerzas. Hasta ahí bien. Bueno, hasta los 13 km, que es donde empieza la subidita. Antes había alguna que otra cuesta, pero no demasiado larga.


La primera parte de la subida en cuestión, se hace llevadera con eso de que en el kilometro 15 hay otro nuevo puesto de avituallamiento. Pero de ahí en adelante, la cosa empieza a empeorar, haciéndose la cuesta más empinada, hasta culminar en el kilómetro 17 y pico creo recordar. Poco más adelante ya pasas por debajo de la carretera en dirección a Aluche de nuevo y te encuentras con una cuesta abajo de las que dices: "esta es la mía, aquí aprieto y me hago 1:50 o menos", básicamente porque en ese momento llevaba casi 19 km.

Pero ¡no!, las piernas dicen que no. Me "cagontoloquevuela". ¡Me fallan las fuerzas! Y eso que a mitad del recorrido me había tomado el platanito de costumbre. Puedo seguir a paso normal, pero sin forzar demasiado. Aún así paso a unos cuantos colegas que van peor que yo, lo cual, quieras que no, siempre te da ánimo. Y enfilo el último kilómetro y medio. Joé, qué largo se hace. Intento apretar el paso, pero nada. La típica sensación que seguro que alguna vez habeis soñado de intentar correr y no poder. Pues eso. Las pulsaciones se mantienen en 150 y yo intentando elevar el ritmillo hasta las 160 o algo más. Pero nada... ahí seguía a unos 6 minutos largos el kilómetro. ¡Estas piernas! (Va a haber que hacer pesas para ganar resistencia).

Y por fin. Entro en el polideportivo de Aluche, ya en la pista de llegada a unos 200 m de la meta e intentando un último sprint que total... ya "pa ná". Y llegué.

Conclusiones:

- Hay que entrenar más cuestas.

- Hay que fortalecer las piernas.
- Me tengo que comprar un pulsómetro de esos que te dicen a qué velocidad vas, más que nada por no tener que ir fijándome en cuánto tardo entre un kilómetro y el siguiente, sobre todo, porque mi pulsometrillo es lo más simplón y no tiene mediciones parciales, y claro, ponerse a restar con decimales mientras corres, seguro que es lo más propicio para que te de flato


Nota: aunque marca 1.56, el tiempo neto fue de 1:54. Aún así, hay que mejorarlo...

Vídeo de llegada: http://www.corriendovoy.com/video.php?id=153&video=11627 (se me ve a partir del 1:56:43).

miércoles, 27 de enero de 2010

La media de Getafe

Catorce días después de echar el bofe en el Trofeo París, toca la media maratón de Getafe, que para más INRI, es la primera que hago. Por la noche incluso estuve soñando con ella.

Bueno, el día se levantó nubladete. Había quedado a las 09:00 con Sergio y Miguel, ambos ya expertos en esto de la media maratón e incluso, la maratón entera. Llegamos sobraos de tiempo y casualmente Sergio se encontró con otro amigo, David, también experto en el asunto éste del correr sin que te persigan.

Recogimos los chips y los dorsales y luego estuvimos dando una vueltecilla. Me aconsejaron que no fuera tan abrigado como iba. La cosa es que llevaba una camiseta de manga corta, una de manga larga de forro polar y un cortavientos. Finalmente, decidí dejar el cortavientos en el coche. Craso error. Debía haber dejado también la camiseta de forro polar y si apuras hasta el pantalón.

Un ratillo de calentamiento en el que gracias al forro polar de los …
empiezo a sudar antes de tiempo. ¡Y ya! Pistoletazo de salida, acoplamiento adecuado de cascos en las orejas y ¡a correr! Ya les había dicho a los demás que fueran yendo… que ya iba yo detrás…si eso...

Y ahí que estaba, con la musiquilla de Cold Play (después venía Paul Simon, que correr al son de Kodakchrome anima), sonando y más de dos mil tíos corriendo a mi alrededor. Bueno, dos tercios de ellos delante de mí, más bien. Dos kilómetros después decido que efectivamente la camiseta de forro polar no es adecuada para mantenerme 21 km corriendo sin deshidratarme, y me la pongo a la cintura.

Como había estado entrenando con pulsímetro algunos días, sabía que en el rango de 150 a 155 ppm podía aguantar sin problema. Y eso hice. Primer avituallamiento, un par de tragos de agua y bien. Pasamos al lado de un muro y el día empieza a abrir.

¿Qué cosas pasan por la cabeza de un tipo que va corriendo una media maratón? Pues eso:

  • “Qué bien, que va a abrir el día”;
  • “Joder, un tío meando en el muro”;
  • "Dumbi-dum, dumbi-dum, dumbi-dumbi-dumbi-dum,...";
  • “¡Ojo, ese culito!”;
  • "Este tipo no me adelanta"; y acelero un poco, claro, pero controlando el pulsómetro, por si acaso.
  • Un poco más adelante: “Dejemos el culito, que va ‘mu’ rápido… cagonsu...
  • “Qué bien, agüita fresquita” _mira que es complicado beber a la vez que corres con la nariz taponada, e intentando no resoplar con el agua en la boca… Vamos, cosas así, sin mucha importancia.
Pasado el kilómetro 10, momento en el cual aproveché para echarme un platanito al estómago y recuperar fuerzas, al estilo Nadal, empiezas a adelantar a todos esos listillos que te han pasado al principio de la carrera. A partir de ahí te animas más.

En un par de kilómetros, que es lo que te da para acabar el plátano, buscar una papelera, no encontrarla, ir un rato con la cáscara del plátano en la mano, coger el agüita fresquita del avituallamiento, beber mientras corres con la nariz taponada, intentando no resoplar, hasta que en un momento dado decides que a tomar viento fresco la cáscara de plátano _ojo, intenté acertar en una papelera a diez metros, con el correspondiente momento de expectación por parte del público adyacente, hasta que la susodicha cáscara acabó estampándose contra el suelo, ¡sólo a metro y medio de la papelera!_ y, ¡justo! Doce kilómetros. No hay nada como entretenerse con algo para que se te pase el tiempo.

Como íbamos en círculos, no por despiste, sino por eso de que el circuito eran dos vueltas a Getafe, en la segunda ya iba calculando lo que tenía que hacer para llegar bien al final, lo cual, quieras que no, también entretiene de lo lindo, pensando en la distancia que queda desde la fuente rarita de la esquina tal, hasta la meta, y desde la plaza patatín, hasta la susodicha fuente, y así, sucesivamente.

Y llega el momento en el que sólo quedan 5 km. Como voy bien todavía y no me ha dado ni la pájara, ni se me ha cortado la digestión, ni estoy echando el bofe y acabo de adelantar a otro menda, con el consecuente regocijo (estuve tentado de decir algo a alguno pero como no les conocía, decidí callarme), decido aumentar las pulsaciones a 160 _ahí, ¡dando el todo por el todo! (Es coña, podía haber corrido muuuuucho más y haber llegado a la meta y echar allí hasta la última papilla delante de la cámara. Pero nada, que me rajé). Y bien. A 160 ppm uno va bien.

Sigo adelantando peña, y cuando estoy ya en la recta final, llegando ya al polideportivo, veo a Mamen y a Macarena. Mamen sacándome en vídeo y Macarena toda orgullosa de haberme encontrado entre tanta gente y gritando ¡papá, papá! ¡Qué emoción!

Y nada, entro en el polideportivo, enfilo la recta final y un menda que intenta pasarme justo en ese momento. ¡Anda ya! Pienso para mis adentros y cojo y acelero y le paso y sigo hasta que cruzo la meta…. ¡Por fin!

Marca: 1:52:51. Minutos por kilómetro: 5,3 (largos). Paso por el km 10 a los 54’:51’’.


Miguel hizo 1:32 y Sergio, 1:45.


Vídeo de la llegada a meta: http://www.corriendovoy.com/video.php?id=141&video=10630

Clasificaciones: http://www.atletismoartyneon.com/getafe2010.pdf


Hasta la próxima.