lunes, 21 de mayo de 2012

Entre series y nados


En pocos días haré el Triatlón Popular de Madrid, en la modalidad de Sprint (750m a nado, 20 Km en bici y 5 km corriendo). Últimamente, me veía lento como nunca. En las últimas carreras que he hecho a duras penas he bajado de una hora en 10 Km, cuando hace dos años, bajaba de esa marca con absoluta facilidad. La cosa está clara: me he vuelto lento. Entre parones varios y que uno no deja de ser un paquete, en lugar de mejorar, voy marcha a atrás. A todo esto hay que sumar algunos kilos de más que me han cogido cariño.


Por eso, de unos días a esta parte, he incluido en los entrenamientos series de 3 minutos. Primero caliento unos 10 o 15 y luego, me lanzo a la carrera, como alma en pena perseguida por cien demonios, todo lo rápido que puedo para aguantar 3 minutos. Y la verdad, todo lo rápido que yo puedo no deja de ser irrisorio para cualquier semi-profesional y no digamos profesional en toda regla, porque mientras esos tipos aguantan por debajo de 3:30 durante 10, 20 o 42 kilómetros, yo aguanto a velocidades entre 4:00 y 4:20 esos 3 míseros, y a la vez eternos, minutos, para acabar después de cada serie echando el bofe. La segunda serie la hago un poco más holgado. Digamos entre 4:30 y 5:00 y, la verdad, se nota. Empiezo a notarme cómodo a esas velocidades. ¡Pero ojo! Sólo esos 3 minutos de muerte. Luego repito la secuencia. Otra serie mortal, seguida de otra algo más floja. Y por último, una más de propina para completar las 5.


En días alternos o corro a un ritmo suave o me voy a nadar. En natación  me pasa lo mismo. Nado siempre al mismo ritmo, o sea, lento. Hago también series, si bien, procuro que no coincida con el día después de haber hecho series corriendo, para no forzar demasiado el corazón. Empiezo con 20 largos (otros días sólo 12) de calentamiento suave y a continuación empiezo haciendo 5 series de 100 y si me quedan fuerzas, otras 10 de 50, completando así 60 largos, aunque hay días que a mitad de las series de 50 m estoy que no puedo y tengo que dejarlo. Con todo eso, voy contando lo que tardo, por ver si mejoro. Y nada. Nadando voy siempre a 2 min/100m en las series de 100, y por encima de esa distancia más lento (en torno a 2:10, 2:15, haciendo 40 largos). También es cierto que dedico mucho menos tiempo a nadar. Últimamente, apenas un día a la semana, por lo que tampoco es de esperar una notable mejoría, pero al menos me sirve para cambiar el asfalto por la piscina y el impacto en las piernas, por brazadas.

lunes, 14 de mayo de 2012

Ducross de Villanueva de la Cañada






Otro ducross. Esta vez con un calor sofocante que sólo se aplacaba un poco al inicio, al pasar por el bosque de pinos. 
Había quedado con María (a quien no me costó mucho convencer de volver a hacer otro ducross), y con Pedro (a mi izquierda en la foto de arriba). La prueba empezaba a las 11:00h y para esa hora debíamos estar rondando los 25 grados. Quizás más. Pero bueno, un día estupendo para hacer deporte al aire libre. 

Empezábamos corriendo 4,5 km por un bosque de pinos. Salí rápido (para lo que yo suelo correr); hice el primer kilómetro en 4:50, el segundo también algo por debajo de 5 minutos, pero en el tercero ya empecé a notar las cuestecitas, que tampoco eran muchas, salvo un tramo de unos 500m, y un repecho al final de nada, pero hay bajé algo la velocidad e hice ese kilómetro en 5:30. El cuarto en 5:40 y de ahí a los boxes quedaban 500m que corrí manteniendo la velocidad.

Luego seguía con 15 km en bici. Yo pensaba que eran 20 o algo más, así que cuando vi que terminaba antes de lo previsto pensé que debía haber ido más rápido de lo normal... luego vi que no, para mi desilusión. Ahí pasé a unos cuantos.  No muchos, la verdad. Además, había un grupillo de gente a los que pasaba; luego me volvían a pasar; luego les pasaba de nuevo... El recorrido no era demasiado técnico que digamos, por lo que tampoco pude ganar tiempo en las cuestas abajo con curvas que es uno  de los pocos sitios en donde puedo hacerlo, por eso de haberme pasado la niñez haciendo el cabra con mi antigua bicicross. Y por último acabas haciendo otro tramo  de 2.5 km corriendo por el mismo bosquecillo que al principio. Ahí volví a adelantar a unos cuantos tipos que iban más desfondados que yo.

Acabé con una sed horrible, y eso que llevaba el barrilito de agua de la bici hasta arriba, pero con el sol y el calor, se había recalentado y durante el trayecto, sólo me sirivió para no deshidratarme, pero no para quitarme la sed.

María terminó en 1:16:31'; Pedro en 1:15:03 y yo en 1:22:20.

(En cuanto publiquen nuevas fotos, las cuelgo por aquí). 

Y nada más. La próxima cita en dos semanas en el Triatlon Popular de Madrid. Este año me he apuntado al Sprint Olímpico (750m a nado, 23km en bici y 5km corriendo).

viernes, 27 de abril de 2012

Barefoot running (o correr descalzo)


Leyendo el libro de Christopher McDougall me he topado con los pioneros en eso de barefoot o correr descalzo. Uno de ellos es “Ted Descalzo”,  cuyo nombre suena mejor en inglés, como “Barefoot Ted”. La idea de Ted y de sus seguidores es que estamos diseñados para correr descalzos y que cualquier otra cosa, lo que hace es añadir focos de lesiones a nuestro mecanismo. Pero, ¿qué habrá de cierto en esto? ¿No sería la panacea para todos los corredores? Por un lado, nos ahorraríamos una pasta en zapatillas (*), y por otro, adiós a las temidas lesiones.


La idea no me parece mala, y obviamente, tiene una buena base. La cuestión es que cuando corremos con zapatillas acolchadas, tendemos a talonear, sobre todo los corredores paquete, como yo, que no tenemos la más mínima noción de técnica de carrera. Y como paquetes que no pertenecemos a ningún club de atletismo, en donde un entrenador nos depure la técnica, resulta que somos la mayoría, el resultado inmediato es que cada año hay millones de lesionados por esto del correr. Un gasto más para nuestra jodida crisis.

lunes, 23 de abril de 2012

10k de Madrid

22 de abril de 2012:

No estoy todavía para correr maratones. A duras penas acababa la Media de Madrid, veinte días antes, con una marca de 2h06’, es decir, a ritmo medio de 6 min/km. Así que para no perderme el ambiente de la Maratón, aproveché que se organiza una de 10 km que sale en paralelo a la grande hasta la calle Padre Damián, justo , en donde los maratonianos siguen hacia Alberto Alcocer, para luego retomar Castellana para arriba.

En ese punto, los diezmileros tiramos hacia el sur, dirección parque de El Retiro. Hasta ese punto había ido despacito, intentando no bajar de 5’:45’’ el kilómetro, pero justo al llegar a la Plaza de los Sagrados Corazones, nos encontramos con la cuesta de Concha Espina. Si, la misma de la salida de la San Silvestre. Ahí bajo el ritmo casi a 6’:30’’ animándome solamente con la vista de los corredores que bajaban de vuelta la susodicha cuesta. Y a partir de ese punto de inflexión, todo cuesta abajo.

jueves, 19 de abril de 2012

Adiós, Caballo Blanco



Todavía no habían encontrado el cuerpo de Caballo Blanco, desaparecido el 27 de marzo de 2012, cuando Mamen me trajo el libro de Christopher McDougall, de Nacidos para Correr, del cual Caballo es precisamente uno de los principales protagonistas.

Empecé a leerlo en seguida. El mismo día 31 de marzo, que era sábado, y que fue casualmente, el día que encontraron a Caballo. No tenía ni idea. Me enteraría de ello una semana y pico después. ¡Qué casualidad!

lunes, 16 de abril de 2012

Ducross de Villaviciosa de Odón

La mañana pintaba bastante bien, sobre todo después de las lluvias torrenciales del día anterior. Tras el habitual insomnio pre carrera, me levanté un cuarto de hora antes de lo previsto, desayuné, preparé lo que faltaba y listo. Hacia Villaviciosa.

Llegué sobrado de tiempo y mientras esperaba a María, fui preparando los dorsales. Luego estuvimos viendo los recorridos, calentando un poquillo, saludando a conocidos de María y a la salida.

Primero salían las mujeres y luego los hombres. Hubo como un desfase de 10 minutos o quizás algo más. El caso es que me quedé allí solo esperando, mientras aprovechaba para estirar un poco. Y... ¡a correr!

miércoles, 4 de abril de 2012

Llegando a la meta (Media Maratón de Madrid 2012)





Una mañana estupenda. Un poquillo fresca a primera hora pero soleada y con tintes de hacer un día maravilloso. Habíamos quedado a las 09.00h en el “quinto pino”, es decir, en el pedazo de pino que preside el Paseo de Coches del parque de El Retiro, se suponía que para calentar. Al final, lo único que calentamos fue la lengua, a base de hablar, pero bueno; lo normal. Yo, además, tengo la costumbre de calentar sobre la marcha. Si hago demasiado calentamiento al principio, salgo ya cansado.



Había pasado una noche de perros, nervioso perdido, como si me estuviera jugando revalidar el título mundial o algo así. No me entiendo a mí mismo. El caso es que sobre las cuatro de la madrugada Mamen se despertó y recuerdo que le dije que todavía no me había dormido. No sé qué demonios le pasa a mi sistema nervioso, pero debe creerse que voy a competir contra los keniatas o algo así.

Mi intención no era otra que la de acabar sin caminar, dentro de un tiempo medianamente aceptable.